Ya estamos a mediados de Octubre. ¿Cómo lo has empezado?

A nosotros septiembre se nos ha pasado volando. Entre el comienzo del cole, unas obras en casa que nunca terminan y el trabajo, ha sido un visto y no visto. 

El mes pasado lo empezábamos hablando de la vuelta a la rutina, de los nuevos hábitos y propósitos...(ir al post anterior)

Y sobre todo, hablamos de rutinas de belleza. En ese post te contamos en qué consistía una rutina de belleza facial y te proponíamos una sencilla y efectiva, con tres pasos: limpieza, tonificación e hidratación. 

Hoy te vamos a contar qué debes hacer en cada paso: qué productos escoger y cómo aplicarlos. Cuáles son los movimientos que van a potenciar la absorción y mejorar los efectos del cosmético.

Además, hablaremos de cómo aprender a leer nuestra piel para saber qué necesita en cada momento. Es importante saber el tipo de piel que tenemos, pero también ir cubriendo sus necesidades en cada momento dependiendo de cómo se encuentre.

De todo esto hablaremos, ¿te apetece?

1. ¿Cómo aplicamos los cosméticos en cada paso?

Como explicábamos en el post anterior, el primer paso es la LIMPIEZA. Podemos hacerlo con dos tipo de productos:

  • Jabones: hacemos espuma, frotamos con movimientos circulares ascendentes y enjuagamos con abundante agua. Secamos suavemente con una toalla limpia.

  • Limpiadora: aplicamos con la yema de los dedos, o con un disco o muselina, con movimientos circulares ascendentes para que la suciedad y grasa se emulsionen con la crema. Podemos retirar con agua, enjuagándonos bien la cara y luego secando suavemente con una toalla, o podemos retirar con discos o muselina húmeda (mejor si son reutilizables).

Jabones Naturavia

Para la TONIFICACIÓN, que es el segundo paso, en Naturavia usamos las Aguas Florales, que son ingredientes obtenidos directamente de la destilación de las flores y aportan propiedades muy interesantes para la piel.

Su aplicación después de la limpieza trabaja la elasticidad del poro, elimina los restos de impurezas y regula la secreción de sebo.

Se pueden aplicar directamente con la yema de los dedos, con un pulverizador o con un disco. Lo hacemos con toquecitos sobre la piel y dejamos secar al aire. No frotamos, ni esparcimos. 

Tónicos florales Naturavia

HIDRATACIÓN:

Último paso, súper importante para mantener la elasticidad de la piel y su efecto barrera.

En este paso incluimos también la aplicación del contorno de ojos. Es un paso previo a la hidratación propiamente dicha.

Este paso previo es ideal para cuidar esta zona tan delicada que tiene características diferentes.

Es una piel más fina, más frágil, que tiende más a la deshidratación y requiere cuidados diferentes.

¿Cómo debemos aplicarlo?

Con una pequeña dosis de producto similar a un grano de arroz tendremos bastante para los dos ojos. En el caso de nuestra crema de contorno de ojos, equivale a media pulsación del dosificador. 

Lo repartiremos en pequeñas gotitas al principio de la ojera, sobre el borde óseo de la órbita inferior del ojo, deslizando suavemente el producto desde la unión con la nariz hasta la comisura externa del ojo junto a las patas de gallo, dónde insistiremos un poquito, siempre dando toques con el dedo, hasta su completa absorción.

Después hacemos lo mismo en la parte superior, pero no es el párpado directamente, si no que debe ser en la zona de bajo de la ceja, dando al final pequeños toquecitos para activar la circulación. 

¿Y por qué no en en párpado que es lo que hemos hecho siempre? Muy sencillo, el párpado superior es más graso y una hidratación excesiva puede hacer que se hinche y se formen pliegues.

Se recomienda para este paso usar el dedo anular de las manos pues es el que menos fuerza tiene y tratará con más mimo esta delicada zona.

Para la hidratación facial: 

-Aplicar unas gotitas de crema en la cara y extender , o bien

-Frotar en las yemas previamente y aplicar.

Sea cual sea la forma de aplicar el cosmético en la cara, después utilizaremos dos movimientos para potenciar y sacar el máximo partido:movimientos circulares ascendentes y toquecitos. Principalmente para activar la circulación y para alisar las líneas de expresión.

Es importante en cualquiera de los tres pasos, que no nos olvidemos el cuello y el escote, que tendemos a hacerlo, yo incluida. Esa zona también se limpia, se tonifica y se hidrata. 

Hidratación Naturavia

¿Y el tipo de piel que tengo?

Para programar una rutina de belleza algo fundamental que debemos saber es ¿qué tipo de piel tengo? 

Una de las principales dudas que se nos presenta cuando vamos a elegir cosméticos es  ¿cómo es mi piel? Es fundamental saber esto porque la rutina facial diaria se programa en función de las necesidades de nuestra piel.

Diferencia entre el tipo de piel y el estado de la piel

Cuando hablamos de tipo de piel nos referimos a las características con las que hemos nacido, que vienen determinadas por la genética y que no podemos cambiar. 

Es la clasificación que todas conocemos, en función de la grasa que es capaz de segregar nuestra piel: seca, grasa, mixta y normal.

Pero esta clasificación se nos queda corta, porque estaremos todas de acuerdo en que no es lo mismo una piel a los 20 que a los 40, ni en verano que en invierno, ni está igual cuando estamos embarazadas, o después de una noche sin dormir...y aquí es donde entran en juego los estados de la piel. Puedes tener la piel seca, pero a la vez tenerla "rara" y más sensible de lo normal porque has pasado una mala noche,;o puedes tener grasa y deshidratada al mismo tiempo, porque llevas semanas bebiendo  muy poca agua.

La piel no está siempre igual, tiene estados que son puntuales y transversales (afectan a todo tipo de pieles por igual. Da igual que la tengas seca, mixta o grasa): sensibilidad, deshidratación, aparición de granitos... Estos no son tipos de pieles sino estados de la piel

Y esto ocurre porque la piel es un órgano vivo y varía en función de los factores mediambientales, emocionales y físicos. 

Y por todo esto es importantísimo tener en cuenta que no debemos etiquetarnos en un tipo de piel y ya está. No, debemos aprender a "escuchar" todos los días lo que nuestra piel nos dice y atender a sus necesidades. 

Sobre esto ya hablamos hace un tiempo. Si te apetece seguir indagando sobre el tipo de piel, tienes el post completo aquí. 

¿Cuéntame qué te ha parecido? ¿Me cuentas cómo atiendes a tu piel en estos momentos puntuales?